2020: “El año que llovieron c-dramas”. O de cómo los dramas chinos prosperan en tiempos de pandemia.


Caen “como agua, como lluvia”, como diría ese clásico de la ciencia ficción “Cuando llovió gente” (Ediciones B, 1991) también conocido como “El día que llovió gente”. Porque no puedo evitar en mi cabeza hacer un paralelo con este clásico de la ciencia ficción de 1959, donde Cordwainer Smith cuenta la manera que el Goonghogo (descendiente de la actual China) se propuso colonizar Venus, lanzando millones de personas para cubrir el suelo del planeta y así, “pacíficamente”, dominar su peculiar ecosistema. Tal vez no es un cuento ni un autor que conoces, tampoco tienes que saber que era experto en cultura china y en guerra psicológica, y que en esta estremecedora historia reelabora su propia experiencia en la guerra de Corea entre 1950-1953. Pero ¿qué tiene que ver todo ello con los dramas chinos modernos para parafrasearlo en el título? Arriba te dejo el enlace al cuento.

No es nuevo que China puede inundar cualquier sector económico que se proponga hoy en día. Industrial, financiera, culturalmente dista mucho de necesitar que nadie lo victimice, y es ridículo desde cualquier ángulo considerarla, de modo irrespetuoso e ingenuo, como una minoría cultural. Casi 6000 años de aprendizaje social, no pueden ser tomados a la ligera… pocas civilizaciones pueden acercársele en experiencia y contribuciones, y ninguna en número de representantes.

Por ello, sin hablar de la pandemia y mucho menos de teorías conspirativas les propongo explorar en esta entrada, lo que podría ser una de sus más interesante consecuencias. Hablaremos de la manera en que China, en el medio de la situación sanitaria interna y global, ha organizado su “casa de juego”.  

China ha mostrado un comportamiento consistente en su industria del entretenimiento al que merece la pena aproximarse con mente analítica. Y en particular al cómo se ha abocado en el 2020 a inundar el mercado con sus series televisivas, los llamados dramas chinos o c-dramas.

Fuentes: asianacircus.com, wikipedia, dramawiki. Filmes chinos de los tempranos 2000 traspasaron las barreras del idioma y las fronteras para alcanzar grandes audiencias internacionales por sus excelentes facturas. No ha sucedido así con sus producciones televisivas.

Aun cuando el cine chino de los tempranos 2000 fue aclamado mundialmente (Crouching Tiger, Hidden Dragon, Hero, Raise The Red Lantern, House of Flying Daggers, entre otros títulos inolvidables), sus series de TV no habían sido tan populares como hasta hace unos tres o cuatro años, los c-dramas, fueron ocupando espacio que iban dejando los dramas taiwaneses (de mucha calidad en sus primeros años) y de Hong Kong. A pesar de que China siempre ha producido más que Japón y Corea del Sur, sus resultados no eran tan apreciados. Podría deberse a que, al centrarse fundamentalmente en géneros de fantasía heroica y la ficción histórica de sus famosas dinastías ( subgéneros xiaxia y wuxia), resultaban un tanto complejos de descifrar para un público general, especialmente de occidente. Quizás porque eran series más extensas y lentas, de más de 50 episodios como promedio. O tal vez porque, a pesar de ser menos, los productos surcoreanos y japoneses, todavía hacían masa crítica en cuanto a número y calidad.

En el año 2020, cuando las conocidas restricciones sanitarias y limitaciones económicas, trajeron un descenso en las producciones del área, China pisa el acelerador y no solo aumenta las suyas, sino que prácticamente las duplicas.

Fuente: DramaWiki (Nov. 2020). Tomando el total de dramas registrados por año (2012-2020), no es probablemente el total de todas las producciones de los países, pero sí es ampliamente representativa. https://wiki.d-addicts.com/

En la gráfica pueden ver que China incrementó más de 250 producciones este año, y aunque Japón levantó casi en 30 series con respecto al 2019, está lejos de su mejor momento en el 2014, cuando con 248 títulos superó incluso a China. Corea del Sur decreció a su vez en 30 series con respecto a su mejor año, el 2018. K-dramas como “Arthdal Chronicles”, por ejemplo, fueron pospuestas para el 2021, por razones de seguridad sanitaria.

Pero, para que tengamos una idea más clara del volumen de producción hagamos unas comparaciones sencillas. Si en el 2018 por cada 1 k-drama había 1.5 c-dramas, y por cada 1 j-drama se estrenaban 2 c-dramas. En el 2020, por cada 1 k-drama salen 4 c-dramas, y por cada dorama nippón se estrenan este año 3 dramas chinos.

El balance se ha quebrado, y el efecto es obvio en los portales de seguidores de dramas asiáticos en español. Especialmente cuando las producciones taiwanesas y de Hong Kong están casi ausentes, y las tailandesas y filipinas aun no tienen un presencia equiparable. Pero el cambio no se ha producido solo en la cantidad de títulos.

Fuente: CONNYX1004 -Recomendaciones – 15 NUEVOS C-DRAMAS QUE DEBES VER- Canal de Youtube-.

En un artículo publicado por Shawn Lim, en The Drum, en abril de este año se hace explícito que el brote de coronavirus en China había incentivado la producción de dramas en general, y aumentado el interés por los dramas médicos. “Según TechNode, iQiyi informó una tasa de crecimiento de usuarios del 21,4% durante febrero y Youku anunció que su recuento diario de usuarios activos estableció récords históricos.” (Lim. 2020)

En el artículo de Lim se detalla como en abril de este año, ante el reclamo del primer ministro chino Xi Jinping para “el aumento de la huella cultural y el poder blando del país”, la Administración Nacional de Radio y Televisión de China (NRTA por sus siglas en inglés), estableció límites estrictos para el tamaño de las series, regulándolos a 40 episodios máximo y alentando a que no sobrepasen los 30 capítulos, con el fin de aumentar la calidad de los productos, y hacer historias “más agudas que cautiven mejor el público”.  Y de paso, añadimos, que se pongan al nivel del listón de calidad y estándares de visionaje que sus vecinos, surcoreanos y japoneses ya han creado dentro de una audiencia global ávida de fast-view series.

Fuente: Doramasmp4, una de las páginas mas importantes para ver series asiáticas en español. Es una captura de pantalla de un momento específico, ya que constantemente se está actualizando (Noviembre 18, 2020 ) El propósito era conseguir una instantánea de la como se mueve la cantidad de episodios diariamente que se actualizan en este sitio. He añadido las banderas y hecho un resumen a la izquierda para que sean más fáciles de identificar.

Recientemente Corea de Sur y China han visto incrementar sus tensiones en relación con los productos de entretenimiento del área y viejos conflictos identitarios. China ha declarado sentirse ofendida por declaraciones o comportamientos de los principales idols de kpop coreano como BTS y BlackPink, entre otros artistas, lo que ha llevado a campañas en las redes sociales y medidas de cancelación en el gigante asiático. Por otro lado, Corea de Sur reclama por los más de 50 espectáculos televisivos surcoreanos que China ha copiado en los últimos años sin que medie, no ya una restribución económica, sino un respeto al derecho de autor. Y sobre todo, por un aparente intento de presentar en los c-dramas al traje típico coreano: el hanbok tanto femenino como masculino, así como el gat (sombrero coreano) y otras prendas típicas de la península, como auténticas de China, considerando que al existir una etnia coreana en este país que viste el vestuario tradicional coreano, también forma parte del patrimonio cultural chino.  Más sobre este tema pueden encontrarlo aquí, en este video de Liry Onni.

La industria del entretenimiento no está ajena a políticas enfrentadas y viejas heridas históricas difíciles de subsanar; pero sobre todo es un excelente termómetro de las tendencias que podrían consolidarse en los próximos meses y años, y para los que convendría prepararse y estar no tan inocentemente ajeno, aunque aplaudamos con gusto un aumento de la oferta y de la calidad.

Ai WeiWei, el artista que diseñó del estadio “el nido” para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, luego de enfrentamientos con el gobierno de su país en 2015, tuvo que abandonar China y radicarse en Berlín. Actualmente vive en Inglaterra, y declaró en junio de este año a la BBC que, si bien el paradigma del gobierno hasta el 2012 había sido “esconder la fuerza y aguardar el momento“, desde entonces a la fecha el slogan bajo la visión de Xi Jinping, ha sido: “esfuérzate por conquistar logros.”

Sin dudas el 2020 ha intensificado de este prospecto del gobierno chino en el campo del entretenimiento, una jugada geopolítica “pacífica” para conquistar un ecosistema intangible.

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