SINDROME DE “SECOND LEAD”: explorando causas y efectos. (II)


El tercero excluido…la sentencia dramatúrgica del Second Lead.

“No tienes idea de cuán importante es el timing en una relación”

Yoon Jin-Ah (Son Ye-jin) “Something in the Rain”

Quiero ofrecerles en la segunda parte de este post más elementos desde la dramaturgia y la psicología para argumentar por qué un segundo líder (SL), bien diseñado, puede atraer toda la empatía, simpatía y gusto de la audiencia, pero no conseguirá ser el protagonista de esa historia de amor.

Tal vez has escuchado alguna vez que un personaje es el protagonista de una historia porque, llegado el clímax de ésta es aquel que SABE, QUIERE y PUEDE. En el resto de los personajes, no importa cuán complejos sean, alguna de estas capacidades estará ausente.

Unido a ello, tenemos las tres cualidades claves de la historia de amor romántico descritas por Robert McKee como ATRACCIÓN, INTIMIDAD Y COMPROMISO incondicional (“commitment” en inglés). Tres ingredientes que definen este género narrativo, pero también un amor pleno en la vida real. El amor, en la ficción como en la realidad, hará que la pareja maneje estos tres conceptos con un balance enriquecedor.

En el caso de un segundo líder ocurre que una o dos de las estas cualidades no se desarrollan en su relación con la protagonista. Incluso si él expresa, en muy contados casos, las tres cualidades: atracción (erótica), tiene intimidad con ella y existe un compromiso incondicional de su parte…no existe reciprocidad en alguno de estos aspectos por la otra parte, o no se dan en una manera sincrónica.

Veamos algunos ejemplos concretos.

El timing o sincronía imprescindible.

En unos casos, si al inicio resulta atractivo físicamente para ella (para la protagonista, no para ti, recuerda), esa atracción física tiende a desvanecerse en la medida que los personajes se aproximan (intiman) y no logran despertar compromiso de apego incondicional, pues otros intereses pesarán más en la historia.

En Take Care of My Agashi/ “My Fair Lady” (KBS, 2009), la relación entre el personaje de Jung Il-Woo y el de Yoon Eun Hye muestran una atracción inicial, pero carece de intimidad y compromiso. Lo mismo ocurre con el personaje del doctor Jung, (Lee Jae-Yoon) hacia quien Kim Bok-Joo (Lee Sung Kyung) se siente atraída en Weightlifting Fairy…(MBC, 2016), pero no consiguen intimidad, ni compromiso.

Si desarrollan intimidad, expresada en compartir secretos, códigos de comunicación únicos, buscarse mutuamente y disfrutar juntos sin necesitar la presencia de otros, pues entonces el compromiso incondicional del SL no será tan incondicional, pues vimos en la primera parte, que su interés (obsesión) pasa muchas veces por encima de lo que ella piensa o siente, y juega la carta de culpa para obtener su objetivo.

Estas también son las historias donde el SL proviene de un noviazgo inicial terminados por una traición, o en situaciones de separación que los aleja, y en las que este regresa intenta la recuperación de su rol de antiguo novio, cuando, como decimos en mi país, “ya su carnaval pasó”. Simplemente porque había afecto, se querían, pero no había amor…y la atracción se esfumó.

El timing o sincronía da al traste con un romance, simplemente porque no era amor mutuo. Arriba: Personal Taste (MBC, 2010), Another Miss Oh (TvN, 2016). Abajo: Secret (KBS, 2013) y Do You Like Brahms (SBS, 2020). Las historias son muy diferentes y los motivos de desincronización de los sentimientos mutuos también, pero todas tienen en común que el tiempo puso las cosas en su sitio.

En otros casos, los que causan los peores SLS, sí tienen una gran intimidad, comparten gustos y secretos, e incluso hay compromiso desinteresado: él hará por ella lo que tenga que hacer sin que ella se entere y no solo para quedarse con ella, sino por su felicidad; ella incluso podría hacerlo por él, pero la historia no plasma que exista un atractivo físico (deseo sexual/erótico para ponerlo más claro) de parte de la protagonista hacia el SL. Y no importa cuánto nos guste a ti o a mí, ni cuánto pretendamos echar mano de la química actoral para “razonar” sobre nuestra elección, si no está expuesto en las escenas a través del diálogo o de acciones explicitas, no existe en la historia.

Kill Me, Heal Me (MBC, 2015), es el típico caso de intimidad y compromiso, sin atracción física. Sí ,él sí la siente, pero ella no. Y tampoco hay atracción física, ni compromiso incondicional de parte de ella (de Kim Hye-jin) en She was pretty (MBC, 2015) con el editor Kim (Choi SiWon). Intimidad hay, porque comparten momentos y secretos comunes, pero en ninguna parte de la historia Hye-jin desarrolla atracción romántica alguna por Kim Shin-Hyuk.

Cada persona tiene el derecho a ver e interpretar la historia desde el ángulo que le venga en ganas. Pero, tengámoslo en cuenta: es nuestro punto de vista, y puede que no coincida con el de quien la escribe. Si eres de las personas que a priori, antes de iniciar la historia, ya están “a favor” del segundo líder, es posible que estés alimentado una actitud de “ir con el flujo del fracaso”, porque tal vez en ese “fracaso del favorito”, te permites hacer catarsis de tus propias frustraciones. No hay nada malo tampoco en ello, siempre que lo gestiones como una manera de equilibrar/liberar tu paz interior.

Que un actor nos encante y nos enamore con su actuación como segundo líder es una cosa, eso no es un SLS. Sí lo es cuando te frustras porque la historia no cambia el rumbo y lo convierte en el protagonista de esta historia, y juzgas toda la historia solo desde ese aspecto. Ambas cosas, que el actor que hace un SL haya bordado su papel por lo que será tu bias de aquí en adelante, y que el guion cuente la historia de los protagonistas, es perfectamente posible y compatible. Para más detalles sobre la diferencia entre un personaje y un actor, la primera parte de este post.

Las funciones dramatúrgicas del SL desde el monomito de J. Campbell y las tres cualidades del amor según Robert McKee.

Como decía en la primera parte, cuando el SL renuncia a la chica, gana. Pero no eso no significa que el protagónico no estaría dispuesto a renunciar si de eso dependiera la felicidad de ella, de hecho, ya ha dado varias muestras de poder hacerlo en la historia (pruebas que probablemente pasamos por alto, gracias al “sesgo de confirmación”). El amor del SL no es mayor que el del protagonista solo porque, como dice Joaquín Sabina, “no hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca, jamás sucedió” (ni sucederá). La única verdadera diferencia es que el amor del chico protagonista es correspondido por ella. Si hubo inseguridad, temores y dudas, las deja atrás y mientras el segundo líder pierde confianza y se agobia con esta relación que se deshace ante sus ojos, el protagonista crece en su autoconocimiento y se empodera.

Siguiendo las pautas del monomito o viaje del héroe desarrollado por Joseph Campbell en El héroe de las mil caras, la recompensa final en una historia de amor, obviamente es la reciprocidad del amor, con sus tres cualidades imprescindibles.  Un protagonista bien desarrollado, siempre conseguirá deseo (atracción), intimidad y compromiso hacia y desde su pareja con el desarrollo de la historia romántica, y como protagonista lo hará porque sabe (pues ya ha aprendido cómo), porque quiere (con todo su ser) y sobre todo porque puede: y ese puede solamente es posible porque la otra persona reciproca su amor.  En el clímax de la historia él puede, porque ella se lo permite, porque ella también puede amarlo, sabe cómo hacerlo, y lo quiere hacer.

Un second lead bien desarrollado está en la historia para hacer crecer al protagonista e incentivar su viaje (aunque no solo crece debido a él). Y como tal va a asumir alguno de los roles arquetípicos del camino del héroe campbelliano.

Puede ser un guardián del umbral (como Oh-Ri-On en Kill Me, Heal me); un donador o mentor, no siempre amable ni suave, (como Mr. Han en Start-Up); un aliado (como Won Hae Hyo, en Record of Youth); el camaleón o figura cambiante (como en Jang Geun-Soo en Itaewon Class, o Lee Chang Hee en Hong Gil Dong, the Hero; o en sentido contrario -de enemigo a amigo-, el de Shin Se-Gi también en KMHM), el bufón, alivio humorístico, pero que no se limita a ello (como Jeremy, en You’re beautiful o el editor Kim en She was pretty) , e incluso la Sombra/villano (como Ki Cheol, en Faith).

Puede ser también que el personaje de un SL complejo cumpla más de un arquetipo a lo largo de la trama, y eso lo haga aún más importante dentro de la historia, propiciando también un SLS de mayor arraigo. Han Ji-Pyeon en Stat-Up, es el mentor, pero también es el heraldo, el encargado de llamar y atraer hacia la aventura/el viaje al protagonista Do San. Shin Se-Gi es la figura cambiante, pero cumple igual funciones de heraldo (quien anuncia y arrastra a Cha-Do-Hyun a la aventura, y al viaje, literal, desde EUA a Corea del Sur). En True Beauty, Seo-Jun oscila entre bufón (recuerden que es un personaje más vinculado a la actitud del pícaro) y la figura cambiante.

Todas las funciones arquetípicas en el camino del héroe en la historia de amor pueden ser encarnadas por un Second Lead. Desde el guardián del umbral, hasta La Sombra, desde el bufón hasta el camaleón/figura cambiante, pasando por el mentor/donador, ellos tributan a la historia central en tanto apoyan, en un amplio sentido, la misión del protagonista.

Alternativas para manejarte con el SLS :

Todos hemos pasado alguna vez por un SLS, más o menos grave, eso es normal. Pero quedarnos rumiando esa sensación de frustración y agobio, cuando ya ni los actores están pensando en ello y se enfocan en ensayar su próximo papel, y el escritor está trabajando en su próxima entrega, no parece demasiado saludable ni inteligente. Una historia de ficción televisiva no debe ser algo que determine el estado anímico en nuestras vidas. Si no podemos cambiar lo que pasa, podemos escoger cómo reaccionar a lo que pasa… Siempre.

Es realmente triste escuchar de actores que reciben injustas andanadas de críticas como si ellos fueran los responsables de la historia y la pudieran cambiar; o hacia los guionistas, que sí deciden sobre la historia, pero no determinan sobre el casting que va a gustar más o menos a la audiencia. Si sigues aún con la herida de un SLS, siempre podemos realizar acciones de alivio que nos hagan redirigir esa frustración de una manera más favorable para nuestra psiquis.

  1. Haz tu fanfic: si crees que puedes escribir una mejor historia que la guionista, sorpresa: ¡tal vez sea cierto! Pero, anímate y pruébate. Puedes escribir una ficción alternativa con tu personaje favorito, subirla a una plataforma apropiada, y explorar los efectos. Incluso, podrías intentarlo con una historia completamente original, aunque fuera inspirada en tu personaje favorito.
  2. Ve otras series del actor/actriz donde haga personajes protagónicos. Seguramente sentirás que tu síndrome se mueve hacia otro foco, y alivia el anterior. No es lo recomendable, porque no cambia tu tendencia, pero al menos será un alivio temporal.
En modo de broma, pero bromeando se dicen grandes verdades. Estoy segura de que conoces varias personas en esta situación. A la izquierda, el poster de My Fellow Citizens! (KBS2, 2019), para mi gusto la mejor y más completa actuación de Choi SiWon en su carrera hasta el presente. A la derecha un fotograma de She Was Pretty (MBC, 2015), en su gratamente recordado SL, el editor Kim, junto a Hwang Jung Eun (Kim Hye-jin).

3. Atrévete con este ejercicio de cambio de punto de vista. Puedes hacer listas sobre las cualidades positivas de tu segundo líder, y las negativas. Luego a haz lo mismo con las del protagonista, y trata, lo menos prejuiciadamente posible, de elaborar una defensa para ambos. Aun cuando al principio tu mirada será parcializada, la práctica de este tipo de ejercicios te ayudará a enfrentar decisiones diarias con menos sesgos cognitivos, en tus relaciones personales y en la vida real.

Espero que, aunque este no haya sido el tipo de artículo sobre SLS que querías leer, si has llegado hasta aquí sea porque probablemente algo en el camino te dio que pensar al respeto. Con eso, simplemente, me doy por satisfecha.

Para profundizar sobre el tema del viaje del héroe puedes consultar:

Arrebola, D. (23 de febrero de 2017) El viaje del héroe: los 7 arquetipos o personajes de toda historia. Mundo de Leyendas. https://mundosdeleyendas.com/herramientas-narrativas/arquetipo-el-viaje-del-heroe-personajes/

——————(15 de marzo de 2017) El viaje del héroe: 12 pasos. Mundo de Leyendas. https://mundosdeleyendas.com/herramientas-narrativas/el-viaje-del-heroe-12-pasos/

Campbell, J. (1949) El héroe de mil caras. Fondo de Cultura Económica. http://www.fraternidadrosacruzdecolombia.org/wp-content/uploads/2017/08/Campbell-Joseph-El-Heroe-De-Las-Mil-Caras-Psicoanalisis-Del-Mito-1949.pdf

Olmedo Morel, M (8 de octubre de 2020) El viaje del héroe y sus arquetipos. Islas de papel y tinta. https://islasdepapelytinta.com/2020/10/08/el-viaje-del-heroe-y-sus-arquetipos/

ir a la primera parte

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